Las mujeres que leen son criaturas peligrosas

mujeres que leenAyer me topé con un grupo de mujeres peligrosas: Las Lectoras de Canadá. Fundado en el 2014, no es un club de lectura normal. Sí, está bien…escogen un libro como todos los clubs de lectura y se reúnen una vez al mes para discutir su alcance y aplicaciones. No hay vino ni chismes, solo chácharas divinas de mujeres que saben que están cambiando el mundo, una sinceridad suprema y arepitas con chocolate caliente; son un grupo de optimistas empedernidas y sumamente organizadas, que creen en los ángeles y en el poder de las visualizaciones. Ponen tareas que exponen con orgullo, pero no juzgan. Son colombianas, chilenas, hondureñas, argentinas, venezolanas, y pare de contar; y, a pesar de ser del sur (a mucha honra), todas tienen un norte común: “un espacio maravilloso y único en donde desarrollarás habilidades mediante la lectura, el intercambio de experiencias y opiniones. Unirte a nuestro club no solo te aportará buena compañía sino que leyendo con nosotras abrirás la puerta a nuevas formas de ver el mundo.” Tremenda promesa…

Y es que hay algo en ellas, una amistad de palabras escritas entretejidas con la nostalgia de su terruño y de su idioma. Un vacío que se va llenando; su arma letal: la lectura en español. Letal al dolor, a la ignorancia, a la complacencia del “status quo”. Están llenas de buenas vibras y eso es un commodity cada vez más escaso en este mundo lleno de malas noticias, o peor, noticias falsas que nos llenan de dudas, miedos y odio.

Ayer aprendí que al cerrar la última página del libro del mes y compartir mis opiniones, soy otra persona, diferente a la que comenzó a leer el primer párrafo. En el libro y experiencias compartidas anoche, he gozado mi vida secreta, donde siempre me suelto a viajar a mundos insospechados, con mente abierta y corazón limpio. En los párrafos sentí placer y dolor, hurgada en los pliegues del alma, sin que nadie me viera. Y en esa invisibilidad, quiero creer que hoy, soy alguien mejor.

Las Lectoras de Canadá tienden puentes hechos de libros, como su hermoso proyecto  de BiblioLectoras, “iniciativa que pretende promover la lectura, facilitando el acceso a libros en español en establecimientos hispanos inicialmente en el área del GTA”.

Ciertamente, Las Lectoras de Canadá son criaturas tan peligrosas que, el mundo corre el riesgo de convertirse en un lugar mejor, más justo y más pacífico, rodeado de libros.

¡Gracias por aceptarme en su banda de criaturas peligrosas!

Erika

One Comment on “Las mujeres que leen son criaturas peligrosas

  1. El espacio que describes es mágico… sería interesante conocer cómo se conformó para ayudar a replicarlo en otras ciudades, que tanta falta le hace a nuestras mujeres del éxodo… me encantaría que mi hija en París tuviera un oasis cómo ese…

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: