Día 4: Aliados y antagonistas

Como diminutos ángeles y demonios sentados en cada uno de tus hombros, algunos de tus familiares y amigos, probablemente se enfrascaron en dimes y diretes sobre tu decisión de emigrar. Algunas de sus opiniones apoyaron tu resolución, pero otras, te sembraron dudas.

Los aliados y los antagonistas están en tu camino para probarte y para darte contrastes. La función de los antagonistas es poner obstáculos, pero no necesariamente es el malo de la película. Son imprescindibles para que tú, como el protagonista de tu historia, tengas clara tu determinación.

Tus antagonistas pintarán el peor escenario sobre el país a donde quieres ir y te ofrecerán desde una clase magistral de las costumbres inadmisibles de una nueva cultura hasta los días en que la temperatura alcance treinta bajo cero.

Los aliados, en cambio, te brindarán expliaciones sobre las bondades y bellezas naturales del lugar.

Hoy explorarás quiénes fueron tus aliados y tus antagonistas.

Como siempre, respira y date permiso para purgar esas memorias. Ten paciencia contigo mismo. Trátate con amor y calma.

Escribe sin editar ni pensar durante 20 minutos para comenzar. Solo deja que tu mano fluya desde tu mente, a través de tu pluma al papel.

Haz una lista de la gente que te acompañó en tu travesía de migrante. Descarga la hoja de trabajo de hoy y recuerda todo aquello sobre tus ángeles y tus demonios…perdónales todo!

Día 3: Plan de escape

Comenzaste a sentirte en una cárcel, aun en plena calle. Mirabas sobre el hombro mientras caminabas por las aceras de tu pueblo o ciudad y creías que no llegarías a tu casa sano y salvo.

Una vez que cerrabas la puerta de tu casa, pasabas tres cerrojos, activabas la alarma contra robos, mirabas el atardecer a través de rejas, soltabas al perro en el patio. Volver a salir te crispaba. Como un reo en su celda, pensaste en mil planes de escape: escenarios, tiempos, dudas, valentía y voluntad.

Hoy escarbarás el concepto de libertad, lo que ha significado para ti cuando estuvo a punto de esfumarse de tu vida.

Respira y date permiso para purgar esas memorias. Ten paciencia contigo mismo. Trátate con amor y calma.

Escribe sin editar ni pensar durante 20 minutos para comenzar. Solo deja que tu mano fluya desde tu mente, a través de tu pluma al papel.

Descarga aquí para revelar el tema de hoy para recordar cómo era tu vida antes de emigrar. Recordar cómo tu libertad era cada vez más efímera, y todo aquello que tuviste que soltar para reclamarla.

Deja volar tus recuerdos hacia todo lo que hiciste para lograr de nuevo tu libertad.

Dia 2: país en guerra

“Busqué un solo indicio para quedarme. Venezuela se caía a pedazos sin que yo pudiera hacer nada al respecto, por lo que dejar todo atrás y emigrar se convirtió en mi batalla más sabia. Me atormentaba lo escurridiza que era la democracia, lo desmedida que era la maldad, lo impreciso que era el futuro. Me angustiaba el lavado de cerebros y el secuestro de las almas para el servicio del régimen disfrazado de patria.”

E.P. Roostna

Este es un pedacito de mi libro “La hija de los inmigrantes” que ando escribiendo. En él he vaciado mis recuerdos y mis razones para emigrar de Venezuela. He pintado con palabras a un país que estaba en guerra consigo mismo y nosotros, sus habitantes éramos, sencillamente, peones en un gran ajedrez maligno.

Hoy escribirás sobre cómo era tu lugar, en vías de extinción. No son necesarias las bombas o los ejércitos marchando en los pueblos. A veces, la ignorancia, la pobreza, la falta de educación, la indiferencia también forman batallas arduas y perdidas.

Respira y date permiso para purgar esas memorias. Ten paciencia contigo mismo. Trátate con amor y calma.

Escribe sin editar ni pensar durante 20 minutos para comenzar. Solo deja que tu mano fluya desde tu mente, a través de tu pluma al papel.

Descarga aquí para revelar tu tarea de hoy.

Cuéntame cómo era tu país en guerra.

Descubre tu historia de inmigrante

Tú y tu pluma, 14 días…descubre tu historia

(Curso gratuito)

Abril fue el mes de las memorias (puedes buscar inspiración en el apartado llamado Para tu travesía).

En mayo seguimos hurgando, profundizando, yendo al detalle para llegar al mero centro de tu historia de inmigrante. Con este mini curso autoguiado descubrirás las razones y detalles de tus decisones que van más allá de lo obvio y que valen la pane compartir con tantos otros como tú.

Bienvenido al comienzo de esta travesía de escribir sobre todo aquello que has superado al emigrar.

Al emigrar tuviste que apelar a la valentía que quizás no conocías de ti mismo. Aprendiste, empujaste, te adaptaste.  Pero en tu nueva vida, las cotidianidades y sus eternas pruebas te hicieron olvidar un poco aquella persona que fuiste y en la que te has convertido. 

Al final de estos 14 días te darás cuenta de cuánto has crecido como persona y habrás desenterrado suficiente material inicial para escribir tus memorias de inmigrante.

Cada día revelaremos un tema disparador de ideas, enfocado en el arduo y emocionante camino de emigrar. En cada disparador encontrarás

  1. Una cita potente para remecerte e inspirarte.
  2. Un espacio para que afloren tus recuerdos.
  3. Otro espacio para que profundices aún más en el tema y tus memorias.
  4. Un pequeño recordatorio para que notes (y anotes) tus sensaciones y emociones sobre todo lo que escribiste hoy.

Como tú, emigrar me costó noches de insomnio, pero también me regaló mucha compasión y resiliencia. Así que te acompañaré en todo tu camino de documentar tu experiencia. Si quieres compartirla, puedes enviarme un correo electrónico a erikaroostna@gmail.com

Pulsa aquí para camenzar

Dia 1: Decisiones

Descubre tu historia de inmigrante

Hubo un instante, efímero y clarificador, en el que la vida se te volteó y todo aquello que habías logrado a lo largo de tus años perdió significado para ti. Quizás el detonante fue algo tan denso como un atraco, un secuestro o una muerte, o tan sencillo como una forma distinta de trabajar. Lo cierto es que fue un momento en el que te diste cuenta que ya no pertenecías al lugar donde vivías. Lo más importante fue preservar tu vida y la de los tuyos…entonces tomaste una decisión: Emigrar.

Entonces, comenzaron a rodar los engranajes de tu futuro.

Tu misión de hoy, si decides aceptarla, será volver a ese instante definitivo en que decidiste dar el primer paso.

Respira y date permiso para purgar esas memorias. Ten paciencia contigo mismo. Trátate con amor y calma.

Escribe sin editar ni pensar durante 20 minutos para comenzar. Solo deja que tu mano fluya desde tu mente, a través de tu pluma al papel.

Descarga aquí para revelar tu tarea de hoy.

Déjame tus comentarios sobre lo que descubras, tu lección y esencia.

Un abrazo,

Erika

erikaroostna@gmail.com

Reinventar aventuras

Nací con el gen del Wanderlust, y en medio de esta pandemia, ha sido muy jodido sufrir de esas ansias irremediables de agarrar mi mochila y perderme en tierras lejanas, cuando todo lo que puedo hacer es mirar por la ventana a que llegue mi nuevo paquete de Amazon.

Confieso que ya tengo un viaje en mente, con presupuesto, itinenario y demás, esperando la gloriosa venida de tiempos mejores; quiero creer que no es esperanza inútil, es planificación prudente. Así que mientras espero, encontré una alternativa: tours virtuales. !Sip! como lo leen. Es una página web llamada http://www.heygo.com, donde se organizan paseos a sitios a los que sueño conocer algún día.

Tienen 1872 tours en vivo, en más de 341 localidades, conducidos por gente del lugar, con quienes puedes interactuar y hacerles preguntas. No solo son visitas organizadas a un mercado en Marruecos o al castillo de Sintra, también puedes aprender a cocinar una Moqueca Bahiana directamente desde Salvador, aprender del turbulento pasado de Maribor, Eslovenia o bailar salsa en Cartagena. Hasta puedes crear tus propias postales para la posteridad. Sí, sé que quizás no puedo tocar, sentir, oler esas experiencias, pero es una forma de reinventarlas. Y eso es lo que importa.

Si hay algo que esta pandemia me ha enseñado, es que podemos cambiar y adaptarnos a todo aquello que nos lance la vida. Nos lo debemos a nosotros mismos…

Ver las experiencias con un cristal diferente, me ha ayudado a rescatar mi creatividad, en vías de oxidación. Hacer algo diferente y positivo, me aleja de las noticias de muerte y desesperanza que me agobian los días y me espantan las noches.

Prueba hacer un viajecito desde tu cama y escríbeme una postal…

El instinto de escribir

¿Cuál es tu instinto?

Déspues de muchos días entre tantas incongruencias e incertidumbres, hoy desperté con un impulso de escribir. Como si necesitara volver a respirar. Y me pregunto ¿Escribir es un instinto?

Lo cierto es que, últimamente solo sé de un muerto, un enfermo, un terror de algo invisible, pero muy presente, como un fantasma. Un catálogo de horrores. Así que, en una discreta promesa conmigo misma, hoy decidí olvidar, huir, enconcharme. Tomé de nuevo la pluma, me senté bajo una mañana, mitad sol, mitad brisa fresca, y escribí. No pensé, solo sentí, una especie de meditación necesaria.

Afuera, la realidad anda a su propia velocidad temeraria, y yo aquí, en mi jardín, me he bajado de la centrífuga que es ese mundo, para crear uno propio, a mi voluntad y necesidad.

No quiero volverme arisca, no quiero que el mundo me endurezca. Sé, como sé respirar, que hay un misterio en el acto de escribir: me mantiene frágil y fuerte a la vez. Me mantiene concreta, viva y alerta. En el papel, destapo mentiras, descubro verdades, disuelvo oscuras fuerzas. Me acompaña una melodía, que poco a poco, me afloja esa vigilancia perenne en un lugar sobre el cual tengo cero control. Al escribir, solo controlo la piquiña de mi mano y de mis ideas.

En esas líneas locas hay destellos de memorias, de lecciones. En ellas se borran mis miedos y mis indecisiones. Puedo jugar con fuego, sin temor de quemarme, aun inmolándome en mis palabras.

Escribir para mí, es inevitable. Como tomar agua. Es un instinto.

¿Cuál es tu instinto?

La historia que pudo ser…

Una vez tuve un sueño, de esos que rayan en lo épico. Desperté jadeando. Después de calmarme viendo el techo en la oscuridad, pensé que mi sueño sería una idea buenísima para un cuento. Miré mi Fitbit; eran las dos de la mañana. Me volví a dormir con el dictado de comenzar a escribirlo por la mañana. Cuando sonó el despertador, el cuento se había esfumado. Así como así. Por más que traté de recordar los detalles, solo conseguí recuperar pedacitos insignificantes de mi aventura onírica.

Otro momento perdido en el aire del olvido.

Una de la mejores prácticas que puedes tener como escritor, es llevar un cuadernillo donde anotar esas cosas efímeras que te dejan con la melancolía de una buena historia que pudo ser. Ralph Fletcher, coach de escritura define al cuaderno del escritor como “una red de huequitos tan pequeños que ninguna idea se me puede escapar”.

Aprendí mi lección y no tengo un solo cuadernillo, tengo decenas. Y en un momento dado, tengo dos o tres a la vez. Ahí anoto todo aquello que me ocurra que pueda ser la semilla de una historia: describo a una persona que vi en la fila del banco y que puede ser uno de mis personajes, alguna conversación que escuché en el café de la esquina, un paisaje que será parte de una escena en mi novela.

Admito que mis cuadernillos son un poco desordenados y a veces pierdo tiempo buscando aquello que necesito para mis textos, pero también son territorios de redescubrimiento de ideas olvidadas. Así que, anda, compra tu cuadernillo y llévalo contigo siempre. Nunca sabes cuando te atacara el momento de inspiración…

Nos encantaría que compartieras las fotografías de tus cuadernillos.

¡Oh! ¿Qué será?

No tengo ganas de escribir. Ha sido una semana lenta y difícil. Un trabajo que me absorbe, unas noches que me fustigan. Afuera hay un metro de nieve, sin esperanza de que desaparezca pronto. No he dormido bien y el cuerpo me lo reclama. Pero el despertador con su melodía de Bach en cello, me recuerda que mi destino comienza todos los días, llueve truene o relampaguee, a las cinco de la mañana. Noel dice que soy masoquista; quizás tenga razón. Pero, no sé cómo explicarle que las ganas de escribir son algo como el amor. Inexplicables, etéreas, una fuerza universal. No se ve, pero se siente.

¿De dónde vienen este apetito irreprimible por las palabras? ¿Cómo surgen del medio de mi pecho? ¿Por qué me levanto a escribir a pesar de que quiero seguir durmiendo? Quizás soy un animal de rutinas, quizás es algo más. Escribir es vencer mil pequeñas batallas y una gran guerra.

Solo sé que, una vez derrotada la inercia, me lanzo a crear ese universo que quiero para mi. En el silencio de la casa y de la nieve afuera, tomo el café mientras algunas palabras emergen de mi lápiz sin explicación posible. Solo sensaciones e inquietudes. Una presencia entre fantasmal y angelical. Y así, voy penduleando entre recuerdos y sueños, pasado y futuro, pero siempre presente. Escribo…

Cita de hoy: Mujeres valientes

¿Qué más puedo decir de esta cita? Somos mujeres y se ha esperado mucho de nosotras: modositas, calladas, sometidas, suaves. Ser mujer requiere valentía, atreverse a aquello que nace de nuestra pasión y nuestras entrañas para hacer un mundo mejor, más compasivo, más igualitario, más pacífico.

Tantas mujeres antes que nosotras nos han hecho parte del camino, pero aún hay mucho que hacer, mucho que decir y, mucho que crear. Y para eso requiere pasión y valentía. Dar pasos firmes y constantes hacia adelante.

Pega esta cita en el espejo de tu baño y en tu computadora. Mírala todos los días y deja que te inspire…construye tu propia historia.

Ahora, cuéntanos quién te inspira a ser valiente, a actuar con pasión por aquello que te importa. Quizás tu abuela, tu madre, tu hija, una maestra o una amiga. Recuerda un momento en que fuiste valiente, te rebelaste y lograste algo bueno para ti o para otros. Escríbelo pues será parte de tu acervo de recuerdos e inspiraciones para tu historia. Incluye detalles.

¿Qué sentimientos habías frenado? ¿Por qué?

¿Qué sensaciones y pensamientos rumiabas sobe la posibilidad de un cambio radical?

¿Cuál fue el momento decisivo para pararte firme frente a una injusticia? Describe el sabor de tu victoria, el color de tu libertad, la melodía de tu fortaleza.