Travesía

memorias

Yo creí no entender mucho de la guerra y la opresión, pero atravesé esa sombra sin que mis padres y abuelos se percataran. La guerra y la opresión les había mutilado la calma. Sus gestos llevaban una sensación de zozobra y sus palabras, dolor al ser pronunciadas, aun disimuladas. Sin saberlo, esas historias que moraban como espíritus en las entrañas de mis antepasados, se transmitieron por vía de la sangre, y terminaron acechándome, repetidas en el momento menos pensado, con otros protagonistas, pero con tramas similares.

Mi travesía lleva el recuerdo de sus heridas.

Dos vidas…

Dos vidas

Dedicatoria

Dedicatoria

Escribo este libro para la diáspora venezolana, aquella que no quiere serlo.

Abrazo,

Erika P. Roostna